Grandes hitos jalonan la década de los años 60, una década marcada por una transformación económica en España. Los automóviles SEAT 600 comienzan a llenar carreteras, fomentando los desplazamientos y el turismo. España recibe la visita oficial del residente de EE. UU. Dwight Eisenhower. En los aparatos de radio suenan las canciones de Los Beatles y el movimiento hippie va apareciendo en escena. Acontecimientos históricos como la construcción del Muro de Berlín, el primer trasplante de corazón exitoso o la llegada del hombre a la Luna suceden en estos años.
España estaba comenzando a abrirse al exterior en la década de los años 60, sobre todo por la llegada masiva de turistas que traen consigo costumbres y modos de vida distintos a los que imperaban en el territorio. Las costas españolas reciben millones de turistas europeos buscando playas y buenas temperaturas. El Licor 43 se expande por los países de origen de estos turistas, que una vez descubierto en España, no renuncian a consumirlo en sus ciudades de origen, seguramente con mucha añoranza de las vacaciones de sol y playa españolas.
El Puerto de Cartagena, lugar donde se elabora el Licor 43 desde 1946, aparece en los registros de los años sesenta como uno de los más dinámicos de la Península, concretamente desde 1962 a 1965 era el que mayor carga movía en España.
La mujer, que en esta época quedaba en un segundo plano también en el consumo de bebidas alcohólicas, comienza a probar nuevos licores. Hasta el momento no se esperaba de ella que bebiese alguna cosa distinta a sangría o un vasito de anís. La publicidad de la época va orientada muchas veces a animar a las mujeres de los 60 a probar el Licor 43.
EL LICOR 43 EN LA PUBLICIDAD
El Licor 43 se publicitaba en 1960 con el lema “El mejor licor de todos los tiempos”. Los anuncios de la época habían mostrado hasta esta década dibujos de las botellas de Licor 43 en los que se aprecia que la botella se comercializaba envuelta en un plástico según la estética del momento.
En la década de los 60, la publicidad de Licor 43 se hace mucho más sofisticada y va orientada a los momentos de consumo: “Licor 43: testigo de los momentos felices” es la frase que acompaña a numerosas imágenes de bailes nupciales, familias de vacaciones, cumpleaños o parejas en situaciones cómplices a las que se les ofrece un vaso de Licor 43.
Destaca también la aparición en estas piezas publicitarias de una camarera vestida con un uniforme que puede recordar al de las azafatas, seguramente prueba del desarrollo de la aviación comercial del momento, en cuya vestimenta ya se inserta el logotipo de la marca bordado en camisas y sombreros.
ASÍ SE BEBÍAN LOS LICORES EN LOS 60
En estos anuncios de los años 60 quedan retratados los tipos de consumo habituales en cuanto a licores:
Servido en vaso de tubo con unas rodajas de cítricos, bien naranja o limón en un contexto de calor. ¡Con hielo y seltz… es delicioso! vemos en otra publicidad de los 60, recordando que “seltz” era el nombre más habitual para referirse al agua carbonatada.
Y como curiosidad, en un anuncio de la época vemos a un hombre ofreciendo una copa de Licor 43 a una mujer a la vez que le tapa los ojos, resaltando que es el sabor, su sorprendente sabor resultante de hasta cuarenta y tres ingredientes distintos, el que conquista los paladares. Y también, animando a este colectivo, el de las mujeres a sumarse al disfrute de su consumo.
El Licor 43 puede tomarse hoy en ochenta países de todo el mundo y tanto hombres como mujeres se cuentan entre sus consumidores habituales. El Licor 43 resulta apetecible en cualquier ocasión, pero muy frecuentemente se toma asociado a un café, a una sobremesa y a una buena conversación.
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